Siempre has sido estúpida
Desde que te descubriste creando tus mundos alternos.
En cada respiración estúpida
Y la fatiga no se ha vuelto impedimento, mucho menos la incertidumbre.
Ciega nunca has sido, ni lo has pretendido.
Has sabido contemplar las palabras no dichas
Por tantos espejos, casi todos coloridos.
Tu mente es estúpida, sin sentido, te repites.
Los cigarrillos nunca fueron eternos,
A pesar de olvidar la calada del mes.
Deseabas abrazarte a la imperturbabilidad y quererlos,
Ocultándote que los recuerdos también se añejan.
Estúpida.
Porque uno más uno nunca han sido dos,
Y las palmas de las manos se tocan tercas
Cuando quieres tacharlas y machacarlas y…
Te has visto sola.
El llanto temeroso se alejará y aquello tan falso
Renacerá sin quererlo, sin concebirlo.

Ser fatalista es algo fácil, buscar la trascendencia y lucha por ella es jodido, lejos de que sea proveniente de un ser humano o no lo sea; vamos seamos sinceros echarse madrasos es divertido de ves en cuando pero repetir aburre, trata de reinventarte escribiendo algo alegre y si deseas te burlas de ello, todo es cuestión de percepción. Deseo ver una sonrisa es una frase de película que traeré a la realidad para dedicártela
ResponderEliminarEscribir algo “alegre” iría en contra de mis paradigmas. Yo concibo la verdad de una forma y eso es lo que trato de retratar, no creo ser capaz de abandonar mi zona de comodidad sólo porque pueda considerarse sobrevalorada.
ResponderEliminarajajaja estas confundiendo vanidad y apego con verdad y filosofía. Mira te lo explico (bueno trataré) comencemos con una verdad los problemas o mejor concepciones que se tienen de la vida se dan gracias a un proceso llamado valorización, por ejemplo: siento calor, eso me hace sentir bien, valoro el calor, siento frió y tenia mucho calor, eso me hace sentir bien, valoro el frió, y el resultado es que valoramos ambas cosas aunque en un momento determinado nos hicieron sentir mal. Algo así pasa con los paradigmas como los mencionas, nada mas que ahora entra una tercera variante: uno mismo, entonces uno en su apego por sí mismo y ante el miedo inconsciente de perder las bases que le dan valor a uno trata de retenerlas y considerarlas inmodificables y eso precisamente es lo que esta sucediendo contigo, sientes remordimiento hacia ti misma y lo asocias con el fatalismo "trascendental" que otros te mostraron por medio de tus experiencias vitales. Recuerda pues que la verdad es algo independiente del yo y que mas que todo es algo innato al pensamiento que no se puede desligar ni de la emoción, ni del contexto social ni mucho menos del flujo natural de las cosas. Juega a perdonarte y busca redención en otra cosa no en un cadáver podrido que dejo el pasado.
ResponderEliminarAdemás si esa realmente fuera tu filosofía íntima no estarías ni siquiera viva porque para defender al paradigma se necesitan los hechos (pragmatismo) y eso implicaría que si consideras la verdad como algo doloroso y unidimensional ya te habrías intentado matar. piénsalo un poco que lejos de ser regaño las cosas pasan por algo.
Ese remondimiento del que hablas es ajeno a mí, y estás interpretando de manera errónea “mi filosofía de vida”. Me declaro culpable por esto, no está entre mis dones el darme a entender.
ResponderEliminarjejeje, ni creas sospechaba el hecho de que tal vez estuviera errando, pero no podrás negar que de cierto en mis palabras hay algo
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