miércoles, 30 de enero de 2013

Cartitas al azar II

¿De qué me sirven las fechas si nada en mí ha cambiado? Soy un valor constante en el existir de los que alguna vez me acompañaron y que estorba ahora porque ellos sí han avanzado.

Soy una niña en un cuerpo de mujer, en un mundo de hombres en cuerpos de niños. No me entiendo con nadie y no sé si debería hacerlo.

Las personas como yo nacen solas y presienten un final similar, pero que angustioso se presenta el recorrido entre ambos momentos.

Mis esfuerzos por encajar son saboteados por mi solitario estar. No, no quiero verte hoy y no estoy segura de mañana querer hacerlo. Y esa es mi rutina, esconderme para nunca tener que crecer.
Entonces, doy pequeños vistazos a la realidad y me abruma lo mucho que me he perdido y lo mucho que me he apartado y lo insoportable que me he vuelto.

Me doy vueltas y vueltas en recovecos de mi jaula toda llena de papeles manchados con mi frustración, me recrimina la imagen en el espejo al verme derrotada por los impulsos. Yo me saboreo el control cuando creo tenerlo, pero siempre llega el golpe de realidad que me muestra que no es así.

Cartitas al azar I



Mírame, siento que me mientes cuando hablas de lo mucho que me estimas. Mi cabeza siempre baja no me permite estar de acuerdo con tus palabras viciadas por el humo, no creas que es sólo la inseguridad a la que ya otros se han habituado.

Trato de compartir mis sonrisas, pero lo único que me queda son falsas morisquetas que no alcanzan a cubrir por completo el hoyo en nuestros momentos. Eres del tipo que parlotea mucho y poco se interesa en escucharme, aun cuando mis ojos aúllan desolación y piden ayuda.

No, el refugio que antes encontraba en tus historias es ahora un frío cobertizo donde se asfixian mis esfuerzos por resucitar lo que alguna vez tuvimos.

Cada persona que abandono es un vacío en mi vida que se va haciendo más profundo con el retornar a lo que era. Yo soy de las que olvida, ¿no te lo había dicho antes?